Sunday, June 11, 2006

REFLEXION SOBRE EL SENTIDO DE MI VIDA

MI VIDA

En innumerables ocasiones habrán pensado y reflexionado sobre el sentido de la vida con preguntas como ¿por qué y para qué estamos aquí? o ¿Cuál es el sentido de nuestra vida? Estas son preguntas muy frecuentes que el ser humano se ha hecho a lo largo de la historia. Pues bien, yo también. Tras largas reflexiones personales y por supuesto filosóficas sobre estas cuestiónese obtenido, aunque algo translúcidas, algunas respuestas.

El sentido de mi vida es vivir (aunque no es el único). Simplemente el mero hecho de vivir, de tener la oportunidad de pertenecer al mundo me fascina y creo que lo importante realmente no es la felicidad, sino pertenecer a este mundo y hacer el bien en él. La vida es nuestra única posesión verdadera pues es del propio sujeto y de nadie más, este siempre será libre de pensamiento y podrá elegir por qué camino llevará su vida, aunque deberá guiarse por la moral, por lo que esta bien y está mal.

Como he dicho anteriormente este no es el único sentido de mi vida. Aunque la mayoría de las veces me guío por el bien y el mal también tengo en cuenta la búsqueda de la felicidad, la cual considero que es el conjunto de acciones que al sujeto le gusta y quiere hacer pero siempre tras una reflexión muy profunda sobre si eso le gusta realmente.

Por lo tanto el sentido de mi vida es vivir pero con un complejo y no muy definido fondo de búsqueda de la felicidad. Por supuesto considero mucho más importante vivir, porque si no se te proporciona la magnifica sin duda oportunidad de vivir tampoco, como es evidente, de buscar la felicidad.

Sunday, May 14, 2006



















Alonso en Montmeló

Como todos los que vieron este acontecimiento, hoy 14 de mayo de 2006 nuestro piloto de formula1 Fernando Alonso no ha saludado al rey cuando se le había entregado el correspondiente premio. Quizás hayan escuchado las fuertes críticas hacia el mismo por este comportamiento. A simple vista parece una falta de educación y de respeto pero si profundizamos un poco mas nos damos cuenta de que es una verdadera exhibición de principios. Viviendo del pueblo y sin saber lo que es trabajar ni por supuesto pagar impuestos el rey por si no fuera poco tiene que ser alabado por el pueblo: un pensamiento penoso. Alonso ha demostrado una valentía enorme así como unos principios de una visibilidad notoria.

Sunday, April 23, 2006

CLASE DE ÉTICA

CLASE DE ÉTICA

Para hacer una crítica ordenada y con argumento, voy a organizarla en torno a una serie de temas que yo considero importantes en una clase.

Uno de ellos es con total seguridad el aprendizaje que sufren los alumnos ya que es el principal objetivo de la misma. A este tema doy mi visto bueno tanto al profesor por su gran labor educativa como a los alumnos por su excelente comportamiento en clase. La actitud de ambos favorece sin ninguna duda dicho aprendizaje.

Otro aspecto a tratar es la adaptación a los conocimientos de los alumnos, aspecto que se cumple perfectamente en esta clase gracias a que el profesor no solo enseña su asignatura sino también cultura general que favorece que los alumnos aprendan mas y mas rápido y que entiendan mejor las clases, ya que dicha cultura general guarda algún tipo de relación con la clase.

Mi opinión no es tan buena en el aspecto que a continuación voy a desarrollar. Me parece buena y necesaria la disciplina en las clases, pero el profesor confunde en muchas ocasiones la disciplina con la relación entre profesor alumno. No existe en clase la igualdad entre ambos, cosa que defiendo, en muchos aspectos. El tono de voz por ejemplo no es el mismo entre el profesor y los alumnos, y estos últimos no tienen elección en este tema (si quieren aprobar claro): “no le chilles y si te chilla cállate que tienen los partes y el porcentaje de la actitud de clase en sus manos”. Considero la igualdad entre ambos fundamental, aunque cada uno tenga su función en clase: uno la de enseñar y el otro la de aprender. Por ejemplo, el profesor dijo a los alumnos (entre los que me incluyo) que si le veías por el pasillo y no le saludabas te suspendía. Nunca se debe usar el poder de la nota para beneficios propios (aunque lo haga por el bien de los alumnos la libertad en ese aspecto es un derecho que los alumnos deberían tener). El alumno debería tener total libertad para saludar a quien él crea oportuno sin temer que sus estudios se vayan a pique. El profesor debe evaluar sus conocimientos de ética y su actitud en clase.

Puedo hablar mejor de sus explicaciones. Con ellas las clases son amenas, pues combina humor y ética, teoría y práctica,… Estas favorecen el rápido aprendizaje que anteriormente he mencionado.

Resumiendo esta crítica, la clase es muy buena. En ella se aprende al mismo tiempo que te lo pasas bien aunque se debería mejorar la relación existente entre el profesor y los alumnos.

Sunday, March 26, 2006

GATO DE NADIE-examen práctico de ética

GATO DE NADIE

Revolución Francesa. Año 1791.

Ya estaba empezando a anochecer. Charlotte estaba frente a la cabaña. Parecía bastante antigua, era de madera y del tejado colgaba una tela en la cual se podía leer: “viva Luis XVI”.

A Charlotte le acompañaban dos de sus mas leales seguidoras que la cubrían con sus rifles una a cada lado de la cabaña. Charlotte miró desde fuera por una de las ventanas. En su interior había tres hombres, uno de los cuales no estaba armado. Era el que mas miedo transmitía, quizás por su enorme tamaño o por el de su gran cicatriz que parecía que le había arrebatado algo de piedad. Todo transcurría como estaba previsto, Charlotte entró por la puerta y se escondió tras una enorme caja que hubiera servido tal vez de mesa a aquellos hombres y que se encontraba apenas a treinta centímetros de la puerta, por lo que esconderse no le resultó muy difícil. Ninguno la vio y Charlotte sacó su cuchillo y preparó su rifle colocándoselo en su regazo. Cuando el hombre robusto pasó cerca de la caja, Charlotte lanzó el cuchillo que, tal y como ella esperaba, hirió de muerte al hombre e hizo levantarse a los otros dos. Se levantaron rápidamente pero Charlotte tenía su rifle demasiado preparado como para dejarles con vida. Tardó apenas dos minutos: -ya está- dijo a sus seguidoras y las tres abandonaron el lugar dejando un silencio un tanto aterrador en la cabaña o quizás esperanzador, nunca se supo.

Charlotte pertenecía al sector revolucionario. Esta era la quinta vez que asesinaba a algún seguidor del rey en apenas un año. Defendía la libertad del individuo y creía que este era un derecho universal y que se debía luchar para conseguirlo. En los últimos meses había adquirido cierta popularidad e importancia en la revolución, representaba el miedo en estado puro para los reaccionarios e incluso había contactado con el mismísimo Napoleón Bonaparte.

Muy lejos de allí, Monroe, la hija de Luis XVI, reflexionaba sobre cómo debía actuar políticamente. Era partidaria de la revolución pero se preguntaba que iban a pensar de ella, la hija del rey, si apoya a los enemigos de los monárquicos. Debía hacer lo que todo el mundo se esperaba de ella y así lo hizo.

Hoy tiene una reunión con los más importantes reaccionarios del país, ya han pasado casi tres meses de aquella reflexión y lo tenía claro: iba a actuar como hija de rey. La reunión se celebró en una amplia sala cuyo centro estaba ocupado por una enorme mesa perfectamente trabajada que representaba con gran exactitud los ideales de riqueza y desigualdad social que en aquella reunión se respiraban. Monroe estaba sentada al lado de un señor mayor de nariz respingona, ojos grandes y enorme melena blanca que descansaba en sus hombros. Parecía simpático, quizás lo suficiente como para conversar con ella después de la reunión. Charlotte se encontraba allí. Se había hecho pasar por una sirviente de la corte y su objetivo en aquella reunión era acabar con la vida de Monroe, por lo que echó la cantidad suficiente de cicuta en su vaso de agua para que, justo antes de que la reunión expirara, Monroe se adelantara y lo hiciera antes que esta. Se desplomó en la mesa y la madera pareció llorar ante tal pérdida.

Este fue el golpe más importante de la revolución y tras el cual Charlotte se convirtió en la figura revolucionaria más célebre en Francia junto con Napoleón.

Aparecen principalmente dos estadios de kohlberg:

-6º estadio. Es en el que se encuentra Charlotte ya que se guía por la razón y sus actos se realizan por conseguir unos derechos, como el derecho a la libertad, que considera universales y necesarios para todo ser humano. Actúa de acuerdo a su conciencia y unos valores que considera justos.

-3º estadio. Es en el que se encuentra Monroe, que actúa de acuerdo a lo que los demás consideran correcto y para cumplir el papel que la sociedad le ha asignado, el de reaccionaria y monárquica, ya que era la hija del rey. No actúa según sus intereses, ni según lo que ella crea correcto sino que se deja influir por la opinión del resto.

Monday, February 06, 2006

Cosas de políticos

Me gustaría que el Partido Popular dejara de enfrentar a Cataluña contra el resto de España. Me parece bien que hagan su trabajo como oposición que son, pero de ahí a enfrentar a un país solo por conseguir su presidencia me parece excesivo. ¡Pero señores, si hasta la iglesia está metida en estos enfrentamientos! Eso es lo que ha conseguido el Partido Popular con su política. Quieren hacernos creer que todo lo que hace el gobierno del PSOE esta mal y para ello han utilizado a distintas sociedades que opinaban de una manera contraria a éste. A mí me daría vergüenza llevar a niños pequeños a las manifestaciones como pasó cuando se aprobó la ley que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo que acudieron padres con sus hijos, algunos de los cuales afirmaban engañados que Zapatero iba a quitar la familia como demostraban algunas de las pancartas que en aquella manifestación se encontraban.Ah por cierto, vergonzosa la COPE.

Tuesday, January 31, 2006

EL FURGÓN-examen ética práctico

EL FURGÓN

Jugar al ajedrez. Eso es lo que hacía precisamente Ana en sus ratos libres. Vivía con su madre y trabajaba como limpiadora en los portales cercanos, por lo menos en cinco o seis. Durante el verano trabajó muy duro para poder comprar la silla de ruedas que su madre necesitaba. Ya se lo había avisado el médico hace unos meses, “señora, como no se cuide va a necesitar una silla de ruedas de las mas caras”- le dijo-, pero no hizo caso.

Era jueves, Ana estaba limpiando uno de los portales como cada mañana, pero ésta era diferente. Aquella mañana recibió la llamada del médico de su madre. Le aseguró que las pruebas que se le realizaron a su madre la semana pasada llevaban consigo malas noticias, su madre tenía cáncer de hígado y necesitaba u trasplante urgente, tan urgente que no podía esperar un mes. Tras finalizar la llamada Ana pensó que las listas de espera de la seguridad social serian muy grandes y que sería casi imposible que tuviera un hígado en menos de un mes.

Ahora trabajaba también por las tardes, algunas noches se paseaba pidiendo dinero e incluso había ido a uno de esos programas de televisión en los que se gana dinero. Todo lo que hiciera falta con tal de conservar la vida de su madre incandescente. Pasaba el tiempo y Ana no ganaba lo suficiente como para pagar la operación que se le iba a realizar a su madre, que cada vez estaba peor. Aun no había salido el sol cuando Ana se levantó. En lo sucesivo se vistió, se duchó y desayunó sin demasiada prisa. Cuando terminó salió a la calle para comprar el pan cuando vio al vecino, un hombre misterioso de ojos azules. “He oído lo que le pasa a su madre. Quizás yo pueda darla la oportunidad de salvarla, pero a cambio usted tiene que hacer un trabajo para mí. Si lo hace le daré el dinero que la piden por la operación. El jueves se va a transportar un cuadro de Picasso desde Segovia hasta Madrid. Un particular lo ha donado al museo del prado y curiosamente el transporte se hará en furgón y no en helicóptero como se tenía previsto. Su trabajo será despistar al conductor del furgón, el resto lo harán mis hombres. Déme su respuesta lo antes posible y en persona”-le dijo con suma tranquilidad-. Ese día reflexionó sobre lo que dijo su vecino y también sobre si debía hacerlo. Tras un largo periodo de reflexión (ya se acercaba a los tres días sin parar de pensarlo) decidió no participar en el robo de aquel cuadro, ni siquiera para salvar a su madre. Al día siguiente fue a la comisaría y declaró todo, pero aquello no impidió el robo ya que los policías no le prestaron demasiada atención. Casualmente, el día del robo su madre murió, y ella se sintió aquel museo, le habían robado el único cuadro de su vida, de su museo. Pero, a pesar de ese fuerte dolor en el pecho que le producía la muerte de su madre y la carga de conciencia por no haberla salvado, ella se encontraba tranquila, había hecho el bien, había sido honrada hasta en las situaciones más difíciles.

Valor moral: honradez (es un valor moral porque se puede juzgar a las personas de buenas o malas según sean honradas o no). Aparece cuando la protagonista la elige por encima de la vida de su madre. Para ella la honradez es muy importante y robar está mal, aunque se haga para hacer el bien.

Monday, January 30, 2006

EL ROBO-narración ética y lengua sobre la navidad

EL ROBO

Este año ya poco quedaba de aquel espíritu navideño que se saboreaba años atrás. A medida que fuimos creciendo ese espíritu se iba alejando, como con miedo, de nuestra familia. Únicamente mi tío le hablaba para que no se alejara más, convenciéndole, como esos policías que convencen al secuestrador para que suelta al rehén. Este año parece que mi tío lo había conseguido, el espíritu navideño estaba más cerca que otros años y con él una felicidad un tanto amarga.

Era nochevieja y como todos los años todos nos reuníamos en casa de los abuelos tíos primos, novias, sobrinos, hijos, padres, etc. Estábamos muy organizados: mientras uno colocaba la mesa el otro barría, al mismo tiempo que dos hacían esa cena tan esperada. Eso quizás fuese lo que mas me gustó de la nochevieja. Cuando terminamos de cenar y todo estaba ya recogido, los hombres (entre ellos mi padre) jugaban a las cartas, las mujeres se fueron a ver la televisión y mi primo y yo nos quedamos hablando de las experiencias vividas por ambos el resto del año. Cuando apenas quedaban cinco minutos para las doce, mi abuelo dio un grito y todos corrimos y nos sentarnos en el sofá para saludar con antelación al nuevo año. Cuando terminaron las uvas, mi primo y yo nos fuimos con sus amigos a la calle y así culminar la magnífica noche que aquel día estábamos disfrutando. Mi primo se llama Jony y sus amigos Diego, Alberto, Javi y Nono. Todos son muy simpáticos, siempre me han caído bien, bueno Nono no. Desde pequeño ha sido muy agresivo (yo creo que es por falta de afecto) y un día intentó pegar a mi abuela. Desde ese día no le he vuelto a hablar aunque a mi primo no pareció importarle. Dijo que se puso nervioso y que no había que darle la menor importancia, pero yo no lo creo así. Entre todos decidimos comprarnos unas botellas de licor en la tienda que había enfrente del parque donde estábamos sentados. Desde allí se podían ver los fuegos artificiales que algunos chavales tiraban después de las doce. Yo le dije a mi primo que se fuera él y que nosotros le esperábamos aquí. Nono le acompañó. Desde aquí se les puede ver comprando pero… ¡dios mío!

-¿Qué ha pasado?-me preguntó mi padre. Entonces le miré con mi mayor sinceridad, tragué y me dispuse a contarle lo sucedido.

Nono y Jony estaban comprando algo en el chino (no ofrecí demasiados detalles) cuando… (El corazón me latía más que nunca, los ojos me picaban, me temblaban las piernas y sentía frío, un fío ácido) -continúa- añadió mi padre. Cuando Jony sacó una navaja y le pidió al dependiente que le diera todo el dinero que tuviese. En la tienda se encontraban el dependiente con su hija y al otro lado del mostrador Jony y Nono, que también le acompañaba en el robo. Mientras tanto nosotros atónitos no sabíamos que hacer, además todo pasó muy rápido. La hija del dependiente se estaba poniendo cada vez más nerviosa hasta que cogió un cuchillo de los que allí se vendían y se lo clavó a Nono en el costado. Se lo podía ver en la mirada. Ese navajazo le dolió como cientos de picaduras de avispas, un escalofrío le recorrió la espalda y un fuerte dolor en la cabeza terminó con su agonía. Mi primo le llamó dos veces antes de emprender su huída entre las calles oscuras y vacías de Vallecas. Todo aquello acompañado de los gritos del dependiente y su hija, que llamaron rápidamente a la policía. Yo nunca había visto correr así a mi primo, esquivaba las columnas y los árboles como esos jugadores de fútbol que regatean al contrario sin ninguna dificultad. Jony consiguió coger un autobús y recorrer casi tres kilómetros antes de que la policía le detuviera. Y aquí estoy, contigo en la comisaría declarando lo que pasó.

Ya han pasado seis meses desde que mi primo y Nono robaron aquella tienda y con ella la felicidad que aquel día se respiraba. La semana que viene será el juicio que determine qué será de Jony y yo soy el primer testigo. El resto del grupo salió corriendo en mitad del robo y no le presenciaron, solo yo. En los últimos cinco meses, desde que supe que se iba a celebrar un juicio, no he dejado de pensar sobre si debo ser sincero con la justicia o ser leal a mi primo. Yo tenía la última palabra: Jony es inocente y fue Nono el culpable de todo o por el contrario es culpable. La tienda no tenía cámaras de vigilancia que me pudieran resolver el problema, así que yo debía valorar qué era más importante para mí si la sinceridad o la lealtad.

Estoy sentado frente a los jueces. A la derecha el abogado de Jony y a la izquierda el fiscal. Detrás de mí estaba el público, ansioso por escuchar mi respuesta. Nadie la sabía, ni siquiera yo. Por fin el abogado formula mi más temida pregunta y después de unos eternos segundos de agonía le declaro culpable. El juez central confirma mi respuesta y a continuación dos policías se llevan a Jony que, como si el tiempo pasara más despacio, me mira y deja caer una lágrima. Nunca supe lo que significó esa lágrima, quizá decepción, quizá agradecimiento.

Valor moral: la sinceridad. Aparece cuando el protagonista la elige por encima de la lealtad a su primo (en el juicio). Para él eres mejor persona si eres sincero que si eres leal con tu familia, después de mucho reflexionar sobre ello. El protagonista ha adquirido ese valor moral (la sinceridad) por la reflexión personal y filosófica y no por socialización.